Juego responsable

Esta última sección quizá puede ser la que todas las personas que juegan y gustan del azar deben conocer y repasar día a día sin falta. Somos seres lúdicos, nos gusta ver un partido de fútbol, jugar juegos de mesa, desde pequeños supimos que en la lúdica había todo un mundo emocionante y divertido.

Ahora bien, cuando hablamos de los juegos de azar y de suerte hay un factor añadido que no siempre se encuentra en los juegos que podemos considerar inocentes, en este caso son las apuestas. Las apuestas son un factor determinante en los casinos, casi que es lo que constituye estos lugares. Y por lo tanto estamos ante un tema delicado. El dinero puede que no represente todos los aspectos de la vida pero es determinante en un sistema como el que vivimos actualmente.

Es muy sencillo entonces caer en las trampas del dinero, mucho más en un casino o en sitios de apuestas en línea. El dinero de por sí no es malo, es malo que se vuelva un fin en sí mismo, si dejamos a un lado todos los demás aspectos de nuestra vida por tratar de conseguir más y más, lo que se considera la avaricia.

En los casinos este problema es muy recurrente. Muchas de las personas que entran con curiosidad a estos lugares terminan cediendo ante el poder de las apuestas, se olvidan de la diversión que propician los juegos, de pasar un buen rato y se centran en el objetivo de ganar y ganar. A pesar de que muchas veces el resultado sea al revés y sea solo perder y perder.

Como jugadores debemos tener mucho control. Lo más importante de apostar no es ganar ni perder sino saber cuándo jugar de tal manera y cuándo no hacerlo. Los mejores jugadores siempre son quienes saben qué los afecta, quienes pueden darse cuenta del momento en que están perdiendo el control y retirarse a tiempo. De igual manera quienes ganan y quedan contentos con su ganancia y no apuestan de nuevo. Todos estos aspectos son fundamentales cuando entramos a un operador de juegos en línea. Si crees que no tienes el control pues es mejor que no juegues, no vaya y sea que te lleves una mala experiencia.

Ahora bien, siempre se puede poner límites al juego. Cada plataforma de apuestas tiene mecanismos para ejercer una especie de autocontrol. Mediante esta acción podemos definir cuánto jugaremos, cuánto es el máximo ingreso diario, semanal o mensual. Es muy importante no caer en la tentación de romper estos límites, pues no serviría de nada ponerse un tope y romperlo cada nada. Esto es muy usual y dice mucho de la personalidad de cada persona.

Jugar responsablemente significa poder seguir con la vida tal y cual era antes de empezar a jugar en los casinos. Cualquier factor que altere la conducta que llevamos normalmente puede ser un signo de alarma de que las cosas pueden ir mal. Tanto a las personas que nos rodean, como a los casinos, les interesa que sus allegados, jugadores, usuarios, etc, conserven su salud mental.

Así pues, no pierdas la inocencia que sentías al jugar por primera vez en una máquina tragamonedas, en una ruleta o en el blackjack. Cuando tus objetivos cambien y desees jugar como un jugador ambiciosos pregúntate primero el porqué llegaste en primer lugar a un casino, ¿para conocer y pasar un buen rato o para ganar cantidades exorbitantes de dinero?